Perdidos

Imagen de César

 Un buen día de esos días en los que iba yo de ordenador en ordenador, USB en mano, me dije que no podía seguir así y me fui a la tienda más cercana a comprarme una USB de esas que llevan un interruptor que impide la escritura en el dispositivo. Lo malo de las USBs cuando las llevas de ordenador (ajeno) en ordenador (ajeno) es que tú llegas al primer ordenador con ella limpia (sin virus), pero cuando llegas al segundo ya no estás seguro si no se infectó en el primero y ahora estás tú propagando el virus. La única protección realmente fiable para estas memorias es ese interruptor. Mi primera USB lo llevaba, pero, por lo visto, esto no es algo muy apreciado por el gran público, por lo que han caído en desuso. Así que me tocó recorrerme todas las tiendas del barrio en busca de una de ellas. En la mayoría de las tiendas me dieron la misma idéntica respuesta:

- Estas, señor, ya no se fabrican.

Esto no es cierto, es decir, es mentira. Algunos fabricantes siguen fabricando y comercializando algunos de sus modelos de este tipo, con interruptores de protección contra escritura. Solo se me ocurren dos razones para que un vendedor me diga algo que es falso: falta de competencia técnica o falta de honestidad. Hay una gran diferencia entre que el vendedor te diga "no tenemos" o que te diga "no existen". Hay una gran diferencia entre que el vendedor piense que él está ahí para venderte lo que tú necesitas o que el vendedor piense que tú estás ahí para comprar lo que él vende.


Esto fue una experiencia. Solo una experiencia. Otra más, de tantas.

 

¿Qué es lo que ocurre?

Cuando entramos en la tienda de informática, nos recibe un vendedor. Nosotros lo vemos, más o menos, así:

Vendedor Imagen © Fallenangel Stock Free Images

 



 Sin embargo, lo que el vendedor ve puede que sea más bien algo así:

Cliente Imagen © Idless | Stock Free Images

  Efectivamente, querido lector o lectora, para el vendedor seguramente, más que una fuente de ingresos a cuidar con mimo y profesionalidad, seamos simples vacas lecheras a las que ordeñar cuanto sea posible, como sea posible y lo más rápidamente posible.

 

 - ¡Pero, por Dios! ¿Cómo puedes decir eso? ¡Qué negativo! ¡Qué exagerado! Tú no tienes amigos, ¿verdad?

 

 ¿Estoy siendo muy negativo? ¿Exagerado? ¿Cómo se explica, entonces, que alguno de los que muchos califican como uno de los peores productos tecnológicos de la historia reciente haya sido a su vez también uno de los más vendidos? (¡Y Windows Vista no es precisamente el único producto infame que ha sido un éxito de ventas!)


 

Hagamos un breve ejercicio de empatía. Imaginemos que somos ese vendedor. Nos entra un cliente por la puerta. Vamos a venderle un sistema operativo. Veamos... comparemos un par de posibilidades...

  •  [Sistema operativo Nº 1] Este sistema operativo aprovechará bien los recursos del equipo, es seguro, estable, y viene acompañado de todos los programas que un usuario "típico" puede necesitar. La licencia es gratuita.
  • [Sistema operativo Nº 2] Este otro sistema operativo es ineficiente en el aprovechamiento de los recursos del equipo, y se degrada mucho más rápidamente que el anterior; por tanto, el cliente necesitará comprar un nuevo equipo mucho antes que con el otro. Dinero para el vendedor. La posibilidad de que un virus lo infecte es mucho mayor, así que el cliente probablemente tendrá que traer el ordenador a arreglarlo alguna vez. Más dinero para el vendedor. Viene sin apenas programas, por lo que el cliente tal vez compre alguno. Más dinero. Y, por supuesto, la licencia no es gratis, así que el vendedor ganará por el mero hecho de venderlo. Dinero, dinero, dinero.

 Ahora... pensemos... ¿cuál será el sistema operativo con el que el vendedor tratará de cubir las necesidades del comprador, como dicen ellos, o de ordeñar a la vaca, como (exagerada y negativamente) digo yo?

Dinero, dinero.  Imagen © Simonkr | Stock Free Images

 


Si hemos respondido que "el segundo", ¡enhorabuena!, lo hemos entendido. De hecho, tanto es así que cuando entramos a la tienda solo encontraremos este, y no el primero. El primero del que te estoy hablando se llama GNU/Linux y puedes incluso descargarlo gratuitamente de Internet, en una multitud de variedades adaptadas a diferentes gustos y necesidades. En las tiendas no suelen ofrecértelo. En la mayoría de las tiendas, es como si no existiera. Si entras en una tienda y no te ofrecen equipos con este sistema, ¡huye! Sal de ahí inmediatamente, porque en esa tienda eres una vaca. Y, sí, repito e insisto: eso ocurre actualmente en casi todas.

¿Porqué ocurre esto? Esto ocurre porque la inmensa mayoría de los clientes no tienen ni puta idea de informática. Muchos de los clientes llaman "saber informática" a mover el ratón por la pantalla, hacer clics en los menús y cuatro chorradas más; siendo que esto podría hacerlo un chimpancé con algo de entrenamiento o cualquier crío que sepa leer sin apenas necesidad de ningún adiestramiento. El problema de esto es que cuando vamos a la tienda(ya sea que vamos a comprar un ordenador para casa, un programa para la empresa, o lo que sea) estamos en situación de indefensión. El problema de esto es que salimos de la tienda con lo que salimos de la tienda. El problema de esto es que los problemas con eso no han hecho más que empezar en ese momento.

 La ignoracia es cara. Es muy cara. La ignoracia la pagamos al comprar, cuando compramos productos caros por no saber que existen otros más baratos o cuando compramos productos creyendo equivocadamente que son los mejores y pagando como si lo fueran. Y la seguimos pagando después, cuando utilizamos lo que hemos comprado sin saber usarlo bien (probablemente sin siquiera ser conscientes de ello).

 

Miren, oigan, yo no tengo formación artística, así que cuando entro en un museo de arte a lo más que llego es a decir qué me parece bonito y qué me parece feo, pero no estoy ni remotamente capacitado para valorar lo que estoy viendo. En no pocas ocasiones me conformaría con ser capaz de distinguir lo que es arte abstracto de lo que es vandalismo. Me gustaría que alguien me explicara cuatro cosas básicas para no ir... tan... perdido. No quiero un curso de pintura ni convertirme en pintor: no tengo ni talento, ni tiempo, ni ganas. No quiero convertirme en marchante de arte: sospecho que adquirir las capacidades necesarias para distinguir una obra original de una buena falsificación debe ser algo bastante complejo. Pero sí me gustaría entender algo de pintura. Esta es la idea.

A los que ya no somos tan jóvenes como quisiéramos, un buen día nos apareció el ordenador en nuestro puesto de trabajo y en nuestras vidas, y quien más o quien menos, con más o menos ganas, nos hemos ido buscando la vida para convivir con ellos. Pero cuando pregunto a los más jóvenes de mi familia por su formación en informática, me escandalizo. Me escandalizo por lo que se les enseña, por cómo se les enseña y, aún más, mucho más, por lo que no se les enseña. Y se les llama nativos digitales y leo en textos y prensa cómo personas que no tienen ni puta idea de informática hablan de ellos como si fueran innatos expertos; como si por el mero hecho de haber nacido entre piedras ya fueses experto en "geología".

- ¡Fíjate, fíjate, Julián! ¿Has visto mi chico, lo lejos que tira la piedra?

- Se nota que estos chavales han nacido entre piedras, ¿eh? No como nosotros, que nos criamos en el mar.

- Sí, se les da muy bien la petrología. Claro, no le tienen ningún miedo...

 


Y estos son los afortunados que se supone que cuentan con alguna formación seria en informática. La mayor parte de los actuales usuarios de informática no han tenido nunca ni eso. Usuarios que tienen que comprarse sus ordenadores, escoger programas, adaptar sus negocios a las novedades tecnológicas... Usuarios que necesitan entender algo de informática pero que están perdidos.

 

Este "libro" pretende enseñar algo de informática a quienes no tienen ni puta idea de informática. No vamos a contarte que para abrir un archivo tienes que ir al menú Archivo y seleccionar la opción Abrir. Aquí te contaremos los conceptos básicos e importantes que todo usuario o cliente debería de conocer: esos conceptos que te ayudarán a saber elegir, a saber comprar y a saber trabajar. Esperamos que te guste y, sobre todo, que te resulte útil.